DOI :http://dx.doi.org/10.14718/ RevArq.2015.17.1.10

DESDE LA FACULTAD

Estudio de los imaginarios sociales urbanos desde las prácticas pedagógicas

Study of urban social imaginary from pedagogical practices

Fabián Adolfo Aguilera-Martínez*
Paula Alejandra Vargas-Niño**
Natalia Isabel Serrano-Cruz***
María Camila Castellanos-Escobar****
Universidad Católica de Colombia. Bogotá (Colombia) Facultad de Diseño. Centro de investigaciones CIFAR. Semillero de investigación Imaginarios sociales y representaciones

*Maestro en Proyectos para el Desarrollo Urbano (IBERO), Ciudad de México. Director del semillero de investigación Imaginarios sociales y representaciones. Universidad Católica de Colombia, Facultad de Diseño. Docente investigador de distintas facultades de arquitectura en México y Colombia, en temas de urbanismo ambiental sostenible, estrategias de vivienda experimental sustentable y diseño participativo. (2014) Caracterización del modelo de aprendizaje a partir de laboratorios de diseño con énfasis en factores sociales. Revista de Arquitectura, 16 (1), 26-37 (2013) T ransformación de ciudades deshumanizadas a ciudades Inteligentes. Arka 3, 152-161. (2010) Formulación del proyecto de planificación urbana: Nuevo Centro de Población "Ciudad Esmeralda" México: Secretaría de Planeación y Finanzas del Gobierno del Estado de Tabasco. urbaguileram@gmail.com

**Estudiante de sexto semestre, Facultad de Diseño, Programa de Arquitectura, Universidad Católica de Colombia, Bogotá (Colombia).pavargas04@ucatolica.edu.co

*** Estudiante de sexto semestre, Facultad de Diseño, Programa de Arquitectura, Universidad Católica de Colombia, Bogotá (Colombia). niserrano64@ucatolica.edu.co

**** Estudiante de séptimo semestre, Facultad de Diseño, Programa de Arquitectura, Universidad Católica de Colombia, Bogotá (Colombia). Monitora de investigación del proyecto: Modelo metodológico de diseño para la intervención del hábitat popular urbano; desarrolla instrumentos de verificación y percepción (2015). milace.911@gmail.com

Referencia: Aguilera-Martínez, F.A., Vargas- Niño, P.A., Serrano-Cruz, N.I & Castellanos-Escobar, M.C. (2015). Estudio de los imaginarios sociales urbanos desde las prácticas pedagógicas. Revista de Arquitectura, 17(1), 104-110. doi: 10.14718/RevArq.2015.17.1.102

Recibido:junio/2/2015 Evaluado: junio/15/2015 Aceptado: junio/26/2015


RESUMEN

El imaginario social es un encuentro de la memoria con la conciencia, una raíz de significados que, por las pérdidas de herencia, olvidamos. El artículo busca mostrar cómo los imaginarios que tienen los estudiantes acerca de su ciudad, se pueden construir desde el aprendizaje a través de la experiencia. El "diseño participativo" es el instrumento en el cual el estudiante, a partir de los grupos de práctica en investigación como formación - "imaginarios sociales y representaciones", construye su imaginario siempre desde lo transdisciplinar; es un encuentro donde los discursos construyen los escenarios pertinentes para actuar a través de las "acciones urbanas"; sin duda, es darle significado a la memoria, pues, de acuerdo con Castoriadis, la creación imaginaria es una consecuencia que nace del ámbito social-histórico que desde la creación de formas culturales se ha convertido para los estudiantes del semillero en "acciones de memoria".

Palabras clave: espacio público, enseñanza y formación, identidad colectiva, memoria urbana, representaciones sociales, urbanismo social.


ABSTRACT

The social imaginary is a meeting between memory and conscience, a root of meaning that through the losses of heritage, we forget; This article seeks to show how the imaginary students have of their city, can be built through learning from experience. "Participatory design" is the tool through which the student from the practice in research and training group - "social imaginaries and representations", builds his imaginary always from the transdisciplinary; it is a meeting place where discourses create relevant scenarios to act through "urban actions"; it certainly gives meaning to memory because, according to Castoriadis, the imaginary creation is a consequence that comes from a social-historical field which since the creation of cultural forms, has become "Actions of memory" for the students of the undergraduate research group.

Key words: Public space, teaching and training, collective identity, urban memory, social representations, social urbanism.


INTRODUCCIÓN

Este artículo es el resultado del proceso y desarrollo que ha tenido el semillero de investigación Imaginarios sociales y representaciones (ISR), en el cual se han abordado temas tales como el espacio público, el medioambiente y temas culturales de la ciudad. El semillero está conformado por estudiantes1 de la Facultad de Diseño, que demuestran interés por reconocer la ciudad y sus escenarios desde los puntos de observación que el arquitecto escenifica como usuario, participando en la construcción urbana en escalas de bajo impacto, que son espacios donde la investigación está contenida a partir de metodologías de participación ciudadana (figura 1).

El semillero Imaginarios sociales y representaciones es una red de discursos y prácticas sociales conformada por una serie de ideales, valores, operaciones y gestos que se relacionan para crear un imaginario claro de ciudad, a partir de un contexto histórico y del supuesto que tienen los habitantes de un lugar determinado; estos imaginarios se crean por un proceso tecnológico fundamentado, no son producto de la casualidad, sino representaciones logradas por códigos, símbolos y signos que hacen parte del lenguaje urbano, la arquitectura y los fenómenos de intervención sobre el contexto; además, las relaciones interpersonales y las normas de la ciudad construyen también significados, como son las percepciones simbólicas y las representaciones basadas en conceptos subjetivos (tabúes, dioses). Este semillero profundiza en la investigación como proceso formativo, con el propósito de generar conocimiento fundamentado de la investigación, desde el campo de la arquitectura por medio de procesos teóricos y de aplicación con intervenciones puntuales en áreas urbanas; asimismo, busca crear mentalidades críticas, con producción de conocimientos de manera constante y con una vocación por la investigación orientada a formar personas integrales y a mejorar la calidad de vidas de las ciudades.

METODOLOGíA DE LABOR AL INTERIOR DEL SEMILLERO

El semillero de investigación se ha interesado en la construcción de conocimiento desde la capacidad del estudiante, su visión crítica y bajo una metodología que, fuera de las aulas, pueda ser alternativa de aprendizaje basado en problemas, como lo orienta el proceso de aprendizaje del Proyecto Educativo del Programa (Facultad de Arquitectura, 2010).

Las estrategias de motivación han sido fundamentales, entendiendo que la preparación del estudiante debe orientarse a su formación como "joven investigador"2 y bajo un discurso profesional reflexivo hacia un campo de conocimiento de su disciplina. La utilización de herramientas como el trabajo en cartografía social, la vinculación en procesos de diseño participativo y el desarrollo de derivas de sonido, voz y marcación sensorial, se convierten en instrumentos que los estudiantes toman, incluso, para su trabajo de labor en la academia. Esto permite una articulación del semillero con su modelo de aprendizaje desde lo disciplinar, aprovechando el trabajo fuera de las aulas como incentivo para conocer su mundo: "el lugar en el que actúa".

Es importante reflexionar sobre el trabajo del semillero como parte de una "identidad colectiva", un estado común consciente, que comparten en su comunidad de manera tal, que desde la pertenencia a su entorno, hace que la comunidad los acoja a partir de sus "acciones urbanas"3; al final, esto desencadena una red de intereses que permite que la apropiación sobre el lugar posibilite la construcción de un imaginario ideal (figura 2).

RESULTADOS

El aprendizaje de la arquitectura desde los semilleros de investigación

El semillero de investigación ha sido un escenario de participación colectiva, donde la comunidad hace parte y estructura la cadena de actividades y se convierte en el usuario de cada ejercicio realizado (figura 3). Todas las "acciones urbanas" como resultados y experiencias que, junto a los procesos colectivos, se han obtenido con estudiantes; la indagación y la búsqueda de información desde la rÉcolección de datos, y la investigación como herramienta, permiten la reflexión sobre problemáticas, tratando de dar soluciones por medio de experimentaciones en busca del concepto y de la apropiación (Bolaños y Aguilera, 2014).

El semillero como grupo de trabajo, se encarga principalmente de integrar las necesidades, la cultura y las capacidades de una sociedad en particular, por medio del diseño participativo como metodología que considera los conocimientos, las experiencias presentes y las ideas que se generan en el entorno; su finalidad es adaptarse a un contexto, tomando decisiones que permitan a la comunidad poseer una vivencia con sentido (figura 4). Trabajar con esta metodología lleva implícita la responsabilidad constante de estar integrado a la comunidad, permitiendo la construcción de diferentes cartografías sociales y trabajos sociológicos, en la búsqueda de conocer el habitante con el cual trabajamos, siendo la organización del grupo interventor el medio para realizar este tipo de acciones de manera asertiva.

Por medio del diseño participativo se llevan a cabo una serie de estrategias sistemáticas, conceptuales y acciones que generan diferentes métodos, técnicas y herramientas, para lograr un cambio concreto u objetivo; por medio de estos instrumentos se crean estrategias con recursos adaptables para desarrollar la metodología teórica y metodología de intervención (Mefalopulos y Kamlongera, 2008). También, se generan razones de conciencia sobre los fenómenos y problemas del entorno, desde el conocimiento del imaginario social hacia la ciudadanía, utilizando los marcos contextuales de la investigación; así, por medio del concepto de imaginario social, en el proceso de desarrollo y aplicación del problema, se genera en la ciudadanía un cambio social y cultural, enfatizando en la cultura de la identidad del sector, y se fortalece la memoria y la apropiación que los habitantes deben poseer para poder producir un cambio de mentalidad acerca del espacio urbano.

El objetivo transversal es adquirir el conocimiento apropiado, proveniente del comportamiento de la sociedad, desde el aporte de la investigación como herramienta utilizando mecanismos alternativos como la sensibilización en los procesos de apropiación y pertenencia del espacio urbano. La idea de imaginario articula apropiación, memoria e identidad, a partir de las diferentes percepciones que posee cada habitante en un lugar determinado; cada una de estas representaciones e ideas proporciona un concepto de imaginario colectivo. Esta serie de representaciones es necesaria para el desarrollo funcional de una sociedad; se deben tener en cuenta las cualidades, los defectos, las debilidades y fortalezas que posee un lugar y que generan posiciones que impulsan al habitante a crear un imaginario social, el cual lleva a que cada persona posea un significado y un lenguaje diferente en cada lugar. Estos imaginarios se clasifican dependiendo de la memoria, la morfología, las actividades que se realizan de manera constante, las interacciones sociales y demás acciones que se lleven a cabo en un lugar determinado. Por medio del imaginario social se generan ideales y las conductas de las personas conforman la cultura y la imagen de un sector (Díaz, 1996).

El semillero ha logrado fomentar en los estudiantes la vocación por la investigación en arquitectura, urbanismo y medio de producción de nuevos conocimientos para su formación disciplinar; también, encamina a los estudiantes a una reflexión constante sobre las formas y los espacios en los que se manifiesta la vida social y el lugar en el que habitan, instituyendo una manera de pensar basada en la experimentación y la creación de criterios que permiten abrir caminos de entendimiento. De esta manera, el semillero se encarga de brindarle a la sociedad un cambio cultural, para que pueda realizar sus actividades en escenarios habitables y confortables para el desarrollo de sus actividades del diario vivir, en ambientes propicios. Para poder desarrollar y aplicar estos conceptos, es necesario tener una iniciativa propia y conjunta, esto se da por medio del emprendimiento social, escenario donde las relaciones se producen cuando el individuo es capaz de entender que tiene un grado de responsabilidad y se convierte en actor de "cambio social", según expresa Bargsted (2013), donde la puesta en práctica de ideas se orienta al fin de resolver problemas presentes en la sociedad (figura 5).

Ahora bien, para que el habitante se interese por las acciones que se realicen en los espacios públicos u otros espacios históricos, culturales o de interacción, se deben generar ayudas de liderazgo y emprendimiento que sean foco de apoyo para la creación de alternativas que ayuden a fomentar la cultura y visualizar las habilidades que posee cada habitante para que pueda implementarlas en el diario vivir y demostrarlas en los lugares de la ciudad como acciones de apropiación. Estas acciones que se implementan ayudan a la destreza de la sociedad y a la confianza de que cada lugar en ella es un espacio adecuado para entender, dialogar, criticar y apropiarlo de una manera que aporte al entorno, y, si se da el caso, intervenirlo de manera cultural o urbana realizando actividades que ayuden a darle vida, carácter y un lenguaje cuyo objetivo pueda ser entendido por todos los ciudadanos (Steffens, 2013).

Como resultados, se busca que los habitantes entiendan, fomenten y potencialicen la idea de imaginario social como medio de apropiación y de lectura clave para el entendimiento del lugar social, histórico y cultural, con medidas o alternativas que propicien la creación de habilidades y destrezas para el crecimiento de la memoria y el bienestar del lugar (figura 6), por medio de la adquisición de conocimientos a lo largo de la creación metodológica del semillero, a fin de crear mecanismos y estrategias diferentes tales como el emprendimiento y el diseño participativo, para generar transformaciones en las problemáticas actuales del territorio, con el objeto de producir cambios de percepciones, emociones e imágenes del sector, potencializando la identidad y la apropiación del lugar (De la Torre Molina, 2008).

De las acciones urbanas como escenarios

Lo emergente surge en gran medida de modo autoorganizado como consecuencia de la interacción y colaboración de grupos humanos amplios y diversos, como los que habitan las ciudades. En este sentido, la participación ciudadana surge como motor del proceso, pero entendida no solo como debate y deliberación, sino especialmente como acción directa en la "construcción" de la ciudad (Freire, 2010).

Hablar de "acciones urbanas" es importante, entendiendo el espacio y el escenario como zonas de actuación, donde los habitantes superponen sentimientos de apropiación y pertenencia. Es necesario tener en cuenta, que la participación ciudadana como principal objetivo —identificando las capacidades culturales, las necesidades sociales, mediante la utilización de metodologías de cartografía social—, debe ser un actor determinante para el resultado de la acción (figura 7).

La acción urbana puede ser un complemento interesante del diseño urbano; ejercicio de contemplar, observar y analizar diferentes razones de conciencia a los fenómenos y problemas del entorno desde el conocimiento e imaginario de la ciudadanía, utilizando los marcos contextuales de la investigación que se han desarrollado a lo largo del semillero, al indagar sobre estos problemas de ciudad y de cultura. Por tanto, desarrollar el concepto teórico del semillero aporta a las acciones urbanas hacia la transformación de la ciudad, sin necesidad de grandes gastos económicos, siendo una acción sensitiva y teórica (Aguilera, 2013).

Alcances de las acciones urbanas como estrategia metodológica del semillero (figura 8):

1. Desarrollar de manera abierta proyectos, incentivando la cooperación y la creatividad, permitiendo a las partes establecer una conexión con los resultados obtenidos.

2. Incentivar en la ciudadanía la organización y la toma de decisiones, transformando a ciudadanos comunes y corrientes en actores válidos para el desarrollo de sus barrios.

3. Eliminar barreras que impiden el desarrollo de las capacidades de la comunidad, teniendo a la misma como actor fundamental en la construcción de ciudad.

Por medio de acciones urbanas se construyen nuevos imaginarios que los habitantes crean a partir de los ideales y de la concepción que poseen del lugar. Existen diferentes acciones a través de las cuales los habitantes pueden generar escenarios legibles, vitales y sostenibles; para ello, es necesario crear posibilidades de participación ciudadana, apropiación por medio de la solución de problemáticas sociales, culturales y ambientales. Mediante estrategias legibles para la solución de dichas problemáticas, es necesario crear metodologías que posibiliten a los habitantes aportar a un cambio vital para el sector; así, por medio de la observación, los habitantes crean un imaginario, el cual sintetiza las características, cualidades y los diferentes componentes que conforman el hábitat, por tanto, luego de un plan metodológico, se aplican las diferentes estrategias de soluciones del problema generando un campo de comprensión para los habitantes en un escenario claro y legible para la sociedad y un punto importante en la ciudad como cambio social y cultural.

La participación que los habitantes aportan al lugar crea un campo de cohesión social el cual elimina cualquier tipo de barreras sociales y culturales, fomentando un lugar de compromiso y de espacios de interacción de la sociedad hacia la ciudad, a partir de la creación de campos de experiencias de sensibilidad y de cambios de percepción hacia la ciudad (Worchel, Cooper, Goethals y Olson, 2002).

Por tanto, por medio de las diferentes experiencias se identifica el lugar como el espacio urbano, y se constituye como herramienta conformadora de las relaciones sociales. Las acciones urbanas y la participación ciudadana, son de vital importancia para la ciudad, dado que configuran elementos que aportan a la estructura del espacio como escenario para el desarrollo de las capacidades humanas y el entendimiento y el desarrollo vital de los habitantes (figura 9).

De las acciones urbanas como memoria

La memoria colectiva puede ser entendida como el conjunto de conocimientos, valores, reglas y patrones de comportamiento, que adquiridos mediante la interacción entre los miembros del colectivo y su entorno, son compartidos por el grupo con la finalidad de homogeneizar representaciones del pasado y mejorar el resultado de sus decisiones tomando ventajas de las regularidades producidas en el ámbito de su actividad (Hernández, 2005).

Por medio de esta acción, la memoria identifica el carácter positivo de un hábitat; para fortalecer este campo, se utilizan mecanismos alternativos como la sensibilización en los procesos de apropiación y pertenencia en el espacio público, por medio de actividades lúdicas y pedagógicas para el entendimiento claro y efectivo del concepto, categorizando la identidad como un proceso de conformación social-cultural, en busca de la constitución simbólica del espacio, para así elaborar una identidad social, que se constituye a partir del reconocimiento, la propia identidad y el existencia del otro. Alcances de las acciones de memoria como estrategia metodológica del semillero (figura 10):

1. Categorizar las metodologías apropiadas para el trabajo con la población, en busca de establecer los procesos de construcción de identidad.

2. Plantear la identidad como punto de partida para la construcción de ciudad, entendiendo que la misma no es estática ni coherente.

3. Encaminar una reflexión constante sobre las formas y los espacios en los que se manifiesta la vida social.

Las acciones de memoria, entendidas como un proceso fundamental para la evocación y el carácter que posee la ciudad, generan espacios de reconocimiento de identidad de la urbe. Estos reconocimientos se crean por medio de la apropiación que los habitantes hacen de la ciudad, son la memoria, la identidad y el carácter; estas cualidades fortalecen el recuerdo histórico del lugar; la creatividad aquí juega un papel importante pues se convierte en herramienta para destacar la innovación como "llamado de atención" para aquel actor que se apropia del lugar (figura 11).

A fin de generar este método de identidad y memoria, la apropiación es un eje fundamental para la identificación de un lugar, el cual se da por medio del conocimiento y el entendimiento del significado que posee un sector; al realizar intervenciones se fortalece la idea de memoria como medio de apropiación (figura 12).

CONCLUSIONES

La identidad colectiva constituye un elemento vital en la apropiación del espacio; esta abarca las condiciones sociales, culturales y políticas, considerándose dinámica y coherente. Mediante la realización de diferentes acciones, tanto urbanas como sociales y ambientales, se generan campos de apropiación y memoria. Por medio de estas acciones se pudo categorizar cada recuerdo, sensación y percepción, integrando la participación del colectivo en busca de un desarrollo pleno de las capacidades personales. El intervenir y proponer nuevas metodologías en el espacio público, crea un llamado de atención a la arquitectura y la necesidad de abarcar el diseño participativo como parte de la proyección arquitectónica. El semillero Imaginarios sociales y representaciones investiga, genera críticas constructivas, aporta y construye nociones de identidad, apropiación y demás conceptos teóricos que fundamentan el campo urbano de la ciudad. Por medio de las diferentes acciones realizadas, se verifica cómo la utilización del urbanismo táctico —también denominado urbanismo emergente—, incluye a la población como eje central de diseño, concibiendo que es la comunidad quien realiza el mayor uso del lugar y posee las mayores necesidades siendo los actores principales del desarrollo de ciudad (figura 13).


NOTAS

<<a name="(1)">1 Agradecimiento a las estudiantes y egresadas del semillero de investigación Imaginarios sociales y representaciones de la Facultad de Diseño de la Universidad Católica de Colombia (2015): Luisa Fernanda Celis, Angélica Matallana Quintero, María Camila Castellanos Escobar y a las arquitectas egresadas Laura Viviana González Carrillo y Juliana Murcia, quienes con su dedicación y profesionalismo han sido partícipes de la construcción del trabajo en comunidad.

2 El joven investigador es una figura creada por Colciencias, cuya estrategia es estimular a los profesionales recién egresados de las distintas universidades del país, interesados en desarrollar proyectos de investigación e innovación en las diferentes áreas del conocimiento y que deseen contribuir al fortalecimiento y consolidación de los grupos de investigación y a la conformación de una masa crítica de investigadores académicos dentro de la ciencia y la tecnología.

3 Acciones urbanas: ejercicios que funcionan como "acupuntura urbana", los cuales activan de manera apropiada un espacio que ha sido intervenido de manera simple y sin complejidad; la reactivación del lugar y su nueva posibilidad de significación permite que un nuevo "imaginario" se reproduzca a partir de las sensaciones. Muchas veces los parámetros de diseño de las actividades son el juego, la inmaterialidad y lo ficticio.


REFERENCIAS

Aguilera Martínez, F. (2013). Transformación de ciudades deshumanizadas a ciudades inteligentes. ARKA Revista de Arquitectura, (3), 152-161.

Bargsted, M. (2013). El emprendimiento social desde una mirada psicosocial. Civilizar. Ciencias Sociales y Humanas, 13 (24), 121-132.

Bolaños Palacios, J. y Aguilera Martínez, F. (2014). Caracterización del modelo de aprendizaje a partir de laboratorios de diseño con énfasis en factores sociales. Revista de Arquitectura, 16, 26-37.

De la Torre Molina, C. (2008). Las identidades: una mirada desde la psicología. La Habana: Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinell.

Díaz, E. (1996). La ciencia y el imaginario social. Barcelona: Biblos.

Facultad de Arquitectura (2010). PEP arquitectura. Proyecto educativo del programa (3 ed.). Bogotá: Universidad Católica de Colombia.

Freire, J. (2010). Nómada, blog de juan freire. Sociedad y conocimiento abiertos. Recuperado de http://nomada.blogs.com/ jfreire/2010/03/urbanismo-emergente-ciudad- tecnologa-e-innovacin-social.html

Hernández Ramírez, V. (2005). Reseña de "La memoria colectiva" de Maurice Halbwachs. Athenea Digital. Revista de Pensamiento e Investigación Social, 1 - 7.

Mefalopulos, P. y Kamlongera, C. (2008). Los principios para el diseño de una estrategia de comunicación. En FAO, Diseño participativo para una estrategia de comunicación (pp. 16-24). Roma: División de Comunicación de la FAO.

Steffens, K. (2013). Urbanismo táctico V3: casos latinoamericanos. Recuperado de http:// www.ciudademergente.org/es/publicaciones/ urbanismo-tactico-v3-casos-latinoamericanos/

Worchel, S., Cooper, J., Goethals, G. y Olson, J. (2002). Psicología social. Madrid: Paraninfo.

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